Libresta El Flautista: Ideas
que siembran cambios reales
Sigue leyendo y descubre el propósito que nos mueve.
Detrás de Libresta El Flautista hay mentes que crean, voces que resuenan y una comunidad que impulsa Cambios Reales.
Libresta El Flautista funciona gracias a dos fuerzas esenciales que trabajan en conjunto:
🔹El Equipo Central: un núcleo de profesionales apasionados por la comunicación digital y la creación de contenido disruptivo. Aquí, la figura de El Flautista 🎶 actúa como embajador de marca, tendiendo puentes entre Libresta y las voces alternativas que buscan transformar el mundo.
🔹La Comunidad Extendida: conformada por nuestros suscriptores activos. No son una audiencia pasiva, sino agentes de cambio que participan, inspiran e impulsan iniciativas a nivel glocal 🌍 (global + local).
Cada página es una invitación a pensar distinto y sentir más…
Aquí, todo lo que haces deja huella. Así funciona nuestro ecosistema.
Libresta El Flautista se mueve bajo un principio sencillo: si participas, transformas. ¿Cómo lo logramos? Con un modelo de doble impacto:
🔄 Economía Circular Solidaria:
Cada vez que interactúas (por Telegram o WhatsApp), descargas contenido desde nuestra web o suscribes a otras personas, estás generando valor.🎁 Para ti, en forma de recompensas y puntos acumulables. 🌱 Y para el mundo, canalizando recursos en Proyectos Sociales y Ambientales que forman parte activa de nuestra comunidad.
📊 El 70 % de nuestras suscripciones anuales se reinvierte en causas reales. ¿Y sabes algo?No es caridad: es corresponsabilidad.
📚Oferta de Contenidos: Nuestro compromiso con el cambio se refleja también en todo lo que publicamos:
Análisis profundos sobre Problemáticas Socioambientales y Humanitarias🌱
Entrevistas en profundidad con talentos de impacto 🌟
Artículos de opinión que invitan a pensar diferente 🧠
Material gráfico y audiovisual que educa, cuestiona y moviliza 🎥
Aquí, todo lo que haces deja huella. Así funciona nuestro ecosistema.
En junio de 2020, mientras el mundo entero tambaleaba en incertidumbre, Libresta El Flautista tomó forma como respuesta a una necesidad urgente: crear un espacio alternativo, auténtico y crítico frente al ruido de los medios tradicionales.
No nacimos para ser uno más. Nacimos para romper moldes y ofrecer una visión progresista que se atreviera a ir más allá de las narrativas establecidas. 🚀
Desde aquel primer volumen, no hemos dejado de crecer:
📚 10 volúmenes publicados
🌍 Talentos de más de 20 países
🔥 Una comunidad activa en constante expansión
Hoy, abril de 2025, reiniciamos nuestros esfuerzos con una meta clara: llegar al Millón de Almas Interconectadas.
Y lo hacemos preparando el lanzamiento de nuestro próximo volumen —el Volumen 11, en dos tomos— que verá la luz el
1 de octubre de 2025.
📖 Porque cuando el cambio es real, su historia también se multiplica.
Nuestras IDEAS 💡 viajan a donde haya Mentes Abiertas y Corazones Críticos.
Libresta El Flautista se mueve en dos dimensiones que nos permiten conectar y expandirnos:
🌎 Cobertura Geográfica: Aunque comenzamos enfocándonos en Latinoamérica y España, hoy nuestro alcance traspasa continentes.
🔹 Más de 200 talentos invitados de cerca de 20 países, incluyendo Estados Unidos, Finlandia, Inglaterra y Portugal.
🔹 Nuestra comunidad crece cada día en los espacios donde las ideas transformadoras encuentran terreno fértil.
📲 Canales de Distribución: Elegimos operar principalmente a través de Plataformas Digitales, porque es ahí donde las ideas fluyen sin fronteras.
A través de ellas, habilitamos un espacio intercultural en el que el diálogo, la reflexión y la acción puedan florecer sin restricciones geográficas.
La existencia de Libresta El Flautista se sostiene sobre dos grandes pilares que dan forma a nuestro propósito:
🎯 Misión — Nuestra razón de ser actual: Actuamos como un motor de cambio activo, proyectando la voz de talentos en artes y oficios que promueven nuevos paradigmas sociales, políticos, económicos y ambientales.
Impulsamos la reflexión crítica sobre los temas que definen nuestro tiempo, con el objetivo de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida y la equidad social en el planeta.
Nacimos como respuesta a una realidad que no podíamos ignorar: 🚫 la falta de espacios auténticos donde las voces disidentes y las ideas alternativas tuvieran resonancia real.
No estamos aquí para sumar más ruido; estamos aquí para abrir nuevos diálogos.
🔭 Visión — Nuestro horizonte futuro: Soñamos con consolidarnos como una Plataforma Editorial Global que articule una gran comunidad de artes y oficios alrededor del mundo.
Una comunidad que use su voz para fortalecer valores cívicos, principios éticos y morales, y para inspirar acciones concretas hacia la Justicia Socioambiental y el Desarrollo Sostenible.
🌱 Porque pensar diferente es solo el primer paso. Actuar diferente es el verdadero cambio.
Libresta El Flautista existe para ir mucho más allá de informar: su propósito es activar conciencia, inspirar acción y construir comunidad.
🧠 Catalizador de Conciencia Crítica
No sumamos más contenido al ruido digital. Cada análisis, entrevista o reportaje está diseñado para cuestionar narrativas dominantes, ampliar perspectivas y activar una reflexión crítica sobre el mundo en que vivimos.
No se trata solo de saber más, sino de entender diferente.
🔥 Puente hacia la Acción Concreta
Reflexionar no basta. En Libresta El Flautista trabajamos para conectar la inspiración con caminos reales de cambio, a través de:
🔹 Inspiración Dirigida: contenidos que destacan soluciones, ejemplos y formas de actuar en lo social y ambiental.
🔹 Financiación Colectiva: Gracias a nuestro modelo de Economía Circular Solidaria, destinaremos el 62 % de los ingresos por suscripciones anuales en modalidad Fiel a apoyar proyectos de impacto real impulsados desde nuestra comunidad. Además, otro millón de dólares (equivalente al 7.5 %) será destinado a implementar proyectos de la Corporación Cultura Urbana Inteligente, ya sean propios o en colaboración.
💡 En total, el 70 % de los ingresos en esta modalidad se redistribuirá para fortalecer iniciativas con propósito. Porque nuestra gran meta
—Un Millón de Almas Interconectadas— no es solo un número: es una hoja de ruta compartida.
🤝 Constructor de Comunidad Activa y Solidaria
Sabemos que el cambio verdadero es colectivo. Nuestra meta es tejer una red viva: un Millón de Almas Interconectadas que participen, apoyen y participen en acciones de Transformación Social.
Cada suscriptor no es un espectador: es parte activa del cambio.
Germán Camargo Ponce de León
Soy biólogo. Tremendamente biólogo. Quiero decir, que mi pensar, mi sentir, mi vivir, están profundamente moldeados por la fascinación con lo viviente y por el método de las ciencias naturales. Construyo constantemente clasificaciones. Busco patrones. Veo todo bajo una óptica orgánica: las formas que se crean y recrean a sí mismas en infinitos fractales.
Veo cualquier evento como momento de una evolución. Y dentro de la biología soy ecólogo.
Y como ecólogo, consciente e inconscientemente busco relaciones que tejan y entretejan todo.
Cada norma, dogma, autoridad y consenso me parecen sospechosos, pues desconocen variables y niegan las relaciones, la multiplicidad y el cambio que veo en todas partes en la naturaleza.
Por eso no puedo creer en verdades únicas y estáticas.
Por eso me dediqué a la aplicación de la ecología, la teoría del caos y los sistemas complejos, en aquellas realidades que las autoridades establecidas decían que no podían abordarse.
He sido pionero en el estudio ecológico de las ciudades, yendo desde la investigación de modelos ecológicos para predecir el crecimiento urbano hasta la formulación de planes y normas que hoy se usan en Colombia y en varias de sus ciudades.
He oído que el ser humano es una abominación condenada a la depredación y la autodestrucción.
Y dediqué mi vida a desarrollar el campo de la restauración ecológica en Colombia con la participación de las comunidades rurales y urbanas, con proyectos demostrativos, manuales y normas para reconstruir nuestra relación con la naturaleza.
He visto lo ambiental convertirse en una religión de oscuros fanatismos y dogmas violentos, y alejarse más y más de los conceptos de la ecología.
Y me dediqué a estudiar la evolución de los mitos, los imaginarios y los discursos sobre la naturaleza.
Y de eso te quiero contar.
Imaginarios y mitos de naturaleza en los discursos ambientales
Con treinta años dedicados a la investigación y la divulgación en temas ecológicos de mucha urgencia y visibilidad, la gente crea una imagen pública de uno basada en sus propios fantasmas y estereotipos.
Con frecuencia he llegado a conclusiones y propuestas muy impopulares, y en contravía con mi fantasma.
Como libre pensador, me he encontrado entonces con el inexorable juicio moral de las masas enardecidas, como ocurre siempre que defraudas las expectativas que los demás se hacen sin conocerte ni consultarte.
Debatimos lo ambiental desde posiciones estereotipadas e irracionales.
Proyectamos en lo ambiental conflictos de toda índole: con la figura paterna decepcionante; con el Estado corrupto e incompetente; con las élites socioeconómicas abusivas e indolentes; con nuestra sexualidad reprimida; con los cambios abrumadores y nuestro afán de un control imposible de la realidad; con la necesidad de una identidad prefabricada y desechable que adhiere a baratijas ideológicas y linchamientos mediáticos.
“He visto lo ambiental convertirse en una religión de oscuros fanatismos y dogmas violentos y alejarse más y más de los conceptos de la ecología. Y me dediqué a estudiar la evolución de los mitos, los imaginarios y los discursos sobre la naturaleza.”
Repetimos fórmulas ambientales con rigor dogmático y rigidez litúrgica, sin crítica ni creatividad.
Repetimos términos como sostenible, biodiversidad, cambio climático, cuyo origen, contenido y consecuencias desconocemos, pero que esperamos que santifiquen y enderecen la realidad que no entendemos.
Desde unas vidas desconectadas en lo sensorial, lo psíquico y lo cultural, planeamos qué hacer con la naturaleza, sin dejar de verla como distante, distinta y prohibida: o aislada en un área remota e intocable, o cercana pero encerrada en una malla intransigente.
Y así perpetuamos la separación que desgarra nuestro propio ser.
“Pues la naturaleza no es otra cosa que nosotros mismos: somos parte de ella, sin importar cuántas barreras levantemos;”
Desde la Ilustración tenemos un modo muy particular de ver lo natural como separado y opuesto de lo humano: natural / social, natural / artificial, natural / postizo, natural / civilizado, etc.
En esta Gran División, como la llamó Latour (1991), hasta los pueblos aborígenes fueron empacados y etiquetados en lo natural, lo salvaje, lo primitivo.
De esta manera, el Occidente se definía a sí mismo como racional y civilizado, un orden fruto de la elección consciente. Y para ello necesitaba la naturaleza y al bárbaro; para señalar en el otro, sus antípodas.
Pero este mito de la modernidad no domina la humanidad.
Coexiste, a pesar de la globalización, con muchos otros.
Ni siquiera en las sociedades centrales del Occidente desarrollado, este mito obra único ni en el vacío, pues se superpone a otros muchos en la cultura y en el inconsciente colectivo, en capa sobre capa de contradicciones, reinterpretaciones y nuevas hipótesis.
Ha de ser así, pues los mitos dan forma y vida a los arquetipos fundamentales de la psique humana.
Sin importar cuán racionales nos creamos, nuestros mesías deben nacer de la pureza virginal, el mundo debe destruirse para renacer purificado, el héroe debe morir para renacer transustanciado y cada salvador fue un niño salvado en una cesta de las aguas.
Del mito fáustico del nigromante dominador de la naturaleza y la ciencia liberadora de tesoros y panaceas, hemos pasado, en la posmodernidad, al desencanto, la desconfianza y el pesimismo.
Anhelamos un apocalipsis, un holocausto purificador, la destrucción de todo lo que no entendemos y no controlamos.
Ponemos nuestros ojos en la naturaleza, con la esperanza de un retorno imposible.
Y así retoman fuerza los mitos edénicos mezclados con los apocalípticos, los ecofeminismos, y las relecturas de Isis y Pachamama.
En los últimos años, me he dedicado a estudiar los orígenes de las distintas formas que la representación y el discurso de la naturaleza ha adoptado en la historia de Occidente y Hispanoamérica, en particular en los debates de ciudad y naturaleza.
El siguiente diagrama resume el panorama que he encontrado.
Sobre la estrella de Ishtar, diosa sumeria del amor erótico, la guerra y la naturaleza, he reunido ocho mitos básicos de naturaleza (mitologemas).
Cada una de estas narrativas implica una metáfora de naturaleza que le atribuye un valor simbólico y define un término clave de la relación sociedad - naturaleza.
[...]
En últimas, siempre que hablamos de la naturaleza, estamos hablando de nosotros mismos; de la relación con un mundo que es en parte producto de nuestras decisiones y en parte un caos que siempre se nos escapa...
Para poder ver críticamente el lugar de la naturaleza en nuestra vida y nuestro lugar en la naturaleza, necesitamos entender de dónde surgen nuestros imaginarios, reconocer los saberes diversos, relativizar los discursos, liberar nuestra creatividad y encontrar alternativas mejores.
En Libresta El Flautista el entendimiento crítico se convierte en INSPIRACIÓN, y la inspiración en Acciones Colectivas que construyen un Futuro más Justo y Sostenible. 🌍
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