¿Ya estás SUSCRITO al Plan Fiel y quieres sumar puntos?
Transformación Socioambiental
Libresta El Flautista, un medio alternativo que CONECTAcultura, justicia social y sostenibilidad
10
Volúmenes
+5 Años
Trayectoria
+10k
Libresteros
Elige cómo ser parte
Tu suscripción a Libresta El Flautista no se limita a ser un simple gasto.
Es una forma de APOYAR contenido que te habla con claridad, sin adornos ni intereses ocultos. Accedes a nuestros volúmenes, a contenidos exclusivos y a una red que comparte una forma distinta de ver y ser parte del mundo.
Y además, haces posible que este medio siga existiendo sin depender de nadie más que de quienes lo leen. Te damos opciones. Tú eliges cómo y cuánto aportar. Pero —todo— lo que haces, cuenta.
Suscripciones Individuales
Ideal para cada tipo de compromiso
Desde quienes apenas nos descubren y quieren explorar sin presión, hasta quienes desean
impulsar el cambio con FUERZA. Hay una suscripción para ti.
💛 Fiel si decides involucrarte más.
🔥 Creyente si ya sientes conexión.
🛡️ Escudero si quieres dejar huella real.
Voceros
Ideal para quienes quieren alzar la voz y amplificar el mensaje
Explora Dos Formas de ser parte activa de la Red Libresta y sumar impacto desde las redes
📢 Vocero si quieres compartir contenido y sumar desde donde estés.
Suscripciones para Marcas y Aliados
Ideal para Marcas con propósito y Aliados que apuestan en serio
Descubre Tres Formas de amplificar tu Impacto Social y posicionarte con Valores Reales
⚙️ Avanzada si quieres apoyar desde lo concreto y con visibilidad.
🌟 Héroe si tu marca quiere dejar huella y generar Donaciones.
🎯 Jugador si estás listo/a para jugar en grande y liderar el cambio con fuerza.
Elige cómo ser parte
Tu suscripción a Libresta El Flautista
no se limita a ser un simple gasto.
Es una forma de APOYAR contenido que te habla con claridad, sin adornos ni intereses ocultos. Accedes a nuestros volúmenes, a contenidos exclusivos y a una red que comparte una forma distinta de ver y ser parte del mundo.
Y además, haces posible que este medio siga existiendo sin depender de nadie más que de quienes lo leen. Te damos opciones. Tú eliges cómo y cuánto aportar. Pero —todo— lo que haces, cuenta.
Suscripciones Individuales
Ideal para cada tipo de compromiso
Desde quienes apenas nos descubren y quieren explorar sin presión, hasta quienes desean
impulsar el cambio con FUERZA. Hay una suscripción para ti.
🕊️ Curioso si recién llegas.
🔥 Creyente si ya sientes conexión.
💛 Fiel si decides involucrarte más.
🛡️ Escudero si quieres dejar
huella real.
Voceros
Ideal para quienes quieren alzar la voz y amplificar el mensaje
Explora Dos Formas de ser parte activa de la Red Libresta y sumar impacto desde las redes
📢 Vocero si quieres compartir contenido y sumar desde donde estés.
Suscripciones para Marcas y Aliados
Ideal para Marcas con propósito y Aliados que apuestan en serio
Descubre Tres Formas de amplificar tu Impacto Social y posicionarte con Valores Reales
⚙️ Avanzada si quieres apoyar desde lo concreto y con visibilidad.
🌟 Héroe si tu marca quiere dejar huella y generar Donaciones.
🎯 Jugador si estás listo/a para jugar en grande y liderar el cambio con fuerza.
Así funciona nuestro modelo de
Economía Circular Solidaria
Así funciona nuestro modelo de Economía Circular Solidaria
En Libresta El Flautista, lo que das puede volver multiplicado
Las personas que más participan —comparten, recomiendan, activan— acceden a Premios Reales. Sí, hablamos de remuneración económica, salida del mismo modelo solidario. Porque si esto circula, circula para todo/as.
Lo que pagas por tu suscripción NO se queda en la plataforma
Se mueve, circula y ayuda a financiar proyectos sociales, apoyar iniciativas ambientales y sostener contenido con sentido. Una forma concreta de darle valor a lo que lees, sin que se quede solo en ti.
Acá le damos valor a la palabra… y lo repartimos
Si quieres entender cómo funciona la Economía Circular Solidaria y por qué hablamos de Un Millón de Almas INTER-Conectadas ❤️🔥, este E-Book reúne toda nuestra Metodología en un solo lugar.
Cada página es una invitación a pensar distinto y sentir más…
Historias que fusionan Arte,
Política y Emociones
Historias que fusionan Arte, Política y Emociones
En cada volumen de Libresta El Flautista se entrelazan lo poético, lo político y lo profundamente humano. Son testimonios, ficciones críticas, entrevistas valientes y ensayos que conectan arte y acción. Encontrarás ilustradores que incomodan al poder y escritores que exploran la oscuridad con belleza y verdad. Todo atraviesa causas socioambientales como la defensa de los bosques tropicales o la denuncia de diferentes problemáticas modernas.
Una Comunidad que piensa, comparte y cuida lo que lee
Una Comunidad que piensa,
comparte y cuida lo que lee
Lo que creamos circula entre personas que leen con criterio, que cuestionan, que comparten lo que les mueve. Le apostamos a una red viva, que no se limita a seguir, sino que acompaña, sostiene y piensa. Lo que lees no se queda solo en ti; forma parte de una comunidad que elige dar valor a la palabra y ayudar a que siga existiendo.
¿Listo/a para leer distinto y ser parte de algo REAL?
Súmate a un medio que no responde a nadie, excepto a sus LECTORES. ❤️🔥
Súmate a un medio que no responde a nadie,
excepto a sus LECTORES. ❤️🔥
En Libresta El Flautista te damos palabra, pensamiento y acción. Por eso tenemos un modelo de Economía Circular Solidaria, donde cada suscripción apoya causas socioambientales y mantiene viva una Comunidad de un MILLÓN de Flautistas.
No esperes a que el mundo cambie. Haz parte del medio que lo está contando distinto.
Javier Ojeda, guitarrista y compositor, nos recuerda por qué el arte importa. En este testimonio agradece a Libresta El Flautista y hace un llamado a la juventud: Crear, Soñar y Transformar. Porque sí, aún podemos construir un mundo mejor. 🌍🎶
La poeta y artista Sara Leo nos invita a explorar Libresta El Flautista: un espacio donde la cultura se respira entre entrevistas, poemas y colaboraciones que inspiran. Pasa, lee y siente. Porque el arte también necesita su lugar. 📖💫
David Hernández nos invita a conocer el trabajo editorial de Libresta El Flautista, donde su voz y la de su colectivo toman forma entre letras y luchas. Historias que laten, territorios que hablan, cultura que no se rinde. Échale un ojo. 🌍🔥
Javier Ojeda
“El Arte es el MOTOR del cambio…
y necesitamos más SOÑADORES”
Sara Leo
“El Arte también se comparte.
Y se SIENTE”
David Hernández
“Cuando el Arte tiene RAÍCES,
lo editorial se vuelve RESISTENCIA”
Queremos que esta sección siga creciendo con Experiencias Reales…
Javier Ojeda, guitarrista y compositor, nos recuerda por qué el arte importa. En este testimonio agradece a Libresta El Flautista y hace un llamado a la juventud: Crear, Soñar y Transformar. Porque sí, aún podemos construir un mundo mejor. 🌍🎶
Javier Ojeda
“El Arte es el MOTOR del cambio…
y necesitamos más SOÑADORES”
La poeta y artista Sara Leo nos invita a explorar Libresta El Flautista: un espacio donde la cultura se respira entre entrevistas, poemas y colaboraciones que inspiran. Pasa, lee y siente. Porque el arte también necesita su lugar. 📖💫
Sara Leo
“El Arte también se comparte.
Y se SIENTE”
David Hernández nos invita a conocer el trabajo editorial de Libresta El Flautista, donde su voz y la de su colectivo toman forma entre letras y luchas. Historias que laten, territorios que hablan, cultura que no se rinde. Échale un ojo. 🌍🔥
David Hernández
“Cuando el Arte tiene RAÍCES,
lo editorial se vuelve RESISTENCIA”
Queremos que esta sección siga creciendo con Experiencias Reales…
Sabemos que hay demasiada información dando vueltas
y poca que realmente
valga la pena
En Libresta El Flautista no solo vas a encontrar lecturas distintas, sino una forma diferente de entender lo que pasa y de acompañar lo que importa. Si esto te hizo ruido (del bueno) 🗣, es momento de elegir tu plan de suscripción.
Una vida hecha de palabras, preguntas y caminos poco transitados
John Ander Forero Muruaga escribió su primer poema a los 9 años. Desde entonces, no ha dejado de buscar formas nuevas —y a veces incómodas— de nombrar lo que siente, lo que observa y lo que duele.
No escribe para gustar. Escribe para decir.
Hoy toma forma en Libresta El Flautista: un medio que fundó para darle espacio a lo que muchos prefieren callar. Más que director, es caminante, artesano de historias y creador de un lenguaje que responde, no a tendencias, sino a convicciones.
Finalista en concursos de Poesía Latinoamericana
Participante en Ferias del Libro y espacios de paz impulsados por la ONU
Fundador de Cultura Urbana Inteligente
Creador de El Flautista, programa de identificación y proyección de talento humano a través del arte, la educación alternativa y la investigación sociocul1 Columnatural.
“Diseño desde la curiosidad y creo desde lo que descubro en el camino. Cada cultura, cada experiencia y cada aprendizaje alimentan mi manera de ver el mundo y mi deseo de crear con propósito.”
Mi nombre es Thifanny Cifuentes Forero, soy de Bogotá, Colombia, aunque actualmente vivo en una zona rural de Nemocón. Soy profesional en Diseño Gráfico de la Corporación Universitaria Taller Cinco y me considero una persona extrovertida, curiosa y siempre dispuesta a aprender cosas nuevas.
Desde muy pequeña entendí que mi creatividad no tenía que limitarse a una sola disciplina. A los ocho años empecé a formar parte de ClubHouse, un espacio en el que tuve la oportunidad de explorar áreas como diseño, fotografía, música, arte, manualidades y robótica. Ese fue mi primer acercamiento a un mundo creativo y tecnológico que me permitió experimentar y comenzar a descubrir lo que realmente me apasionaba.
Una de las experiencias que marcó esa etapa ocurrió en 2012, cuando participé en la First Lego League (FLL), una competencia nacional de robótica. Dentro del equipo comprobaba las funciones programadas del robot, cambiaba sus accesorios durante las misiones y participaba en la planeación y diseño de estos. También diseñé el logo del equipo y el banner que utilizamos durante la competencia. Obtuvimos el tercer lugar y una medalla.
Dos años después, en 2014, desarrollé una animación sobre el embarazo a temprana edad para un concurso de ClubHouse. Quería utilizar un lenguaje que pudiera llegar fácilmente a otros jóvenes y generar conciencia sobre una problemática que podía afectar a cualquiera. Mi proyecto fue seleccionado y recibí como reconocimiento la oportunidad de participar en el Teen Summit en Boston.
Fue mi primer viaje internacional y una experiencia que cambió mi manera de ver el mundo. Allí conocí jóvenes de distintos países, visité el MIT y trabajé en proyectos junto a personas con experiencias y culturas diferentes. Lo que más me marcó fue descubrir cómo personas con perspectivas muy distintas podían escucharse, reunir sus ideas y trabajar para alcanzar un objetivo común. También participé en un show de talentos bailando mapalé como una manera de compartir parte de la cultura colombiana.
Durante esta etapa conocí a Gail Breslow, quien entonces era directora ejecutiva de The Clubhouse Network. Me llamó especialmente la atención su sencillez y la pasión con la que hablaba del impacto que la organización estaba generando en jóvenes alrededor del mundo. Ver a alguien liderar un proyecto de gran alcance sin perder la cercanía ni el propósito dejó una impresión importante en mí.
Mi curiosidad por otras culturas también terminó llevándome mucho más lejos. Después de terminar el colegio decidí estudiar francés porque quería tener la experiencia de vivir y estudiar en otro país. En 2017 viajé a Francia, donde viví durante cinco años.
Los primeros cuatro años estudié en la Sorbonne, donde también alcancé y certifiqué un nivel B2 de francés. Posteriormente estudié un año la Licenciatura en Artes, mención Diseño, en la Universidad de Nîmes.
Llegar a otro país con conocimientos todavía básicos del idioma fue un salto enorme. Tuve que aprender a ser autónoma, adaptarme a otra cultura y enfrentar situaciones lejos de mi familia. No todas las experiencias fueron fáciles, pero incluso aquellas que fueron difíciles terminaron convirtiéndose en aprendizajes.
Vivir en Francia también alimentó enormemente mi mundo creativo. Visitar museos y exposiciones se convirtió en una fuente constante de inspiración. Una experiencia que recuerdo especialmente fue conocer el museo de Dior, que fortaleció mi interés por el diseño textil.
Hoy ese interés se ha convertido en uno de los principales caminos que quiero explorar profesionalmente.
Dentro del diseño gráfico disfruto áreas como branding, redes sociales y motion graphics, pero siento una conexión especial con el diseño editorial y la fotografía. En los últimos años, sin embargo, el diseño textil se ha convertido en uno de mis mayores intereses.
Parte de esta fascinación nació de mi interés por las culturas asiáticas y de observar cómo sus patrones pueden contener símbolos, historias y significados. Me interesa especialmente la posibilidad de que un patrón no exista únicamente para decorar una superficie, sino que pueda comunicar algo.
De esa idea nació KYWA, mi proyecto de diseño textil.
Para mi proyecto de grado desarrollé un patrón alrededor de la problemática de los residuos textiles producidos por la industria de la moda. Incorporé realidad aumentada para ampliar el mensaje y diseñé una guía con pequeñas acciones que las personas podían realizar en su vida cotidiana para reducir este impacto. También utilicé etiquetas plantables y camisetas elaboradas con alternativas de telas y tintas sostenibles.
Mi intención es continuar desarrollando KYWA y convertirla en una marca en la que los patrones tengan una historia, un propósito y un mensaje. Quiero explorar cómo el diseño textil puede relacionarse con la tecnología y hacer de herramientas como la realidad aumentada uno de sus elementos diferenciales.
La sostenibilidad también quiero que sea uno de sus pilares fundamentales.
Pero mi relación con el medioambiente no proviene solamente del diseño.
Actualmente vivo en una zona rural de Nemocón y participo en GrowLab, el negocio agrícola de mi familia, donde soy directora creativa y también apoyo diferentes actividades relacionadas con los cultivos.
Cultivamos aromáticas y hortalizas de manera 100 % orgánica y sin químicos. Utilizamos sistemas de compostaje como pacas digestoras y lombricompost, contamos con dos reservorios de agua lluvia para abastecer los cultivos y utilizamos paneles solares para reducir el consumo de energía. Además, nuestras colaboradoras son madres cabeza de familia de la zona.
También tenemos una colmena de abejas cuya historia comenzó de una manera inesperada: una colonia llegó a nuestra casa y, en lugar de eliminarla, decidimos trasladarla y darle un hogar.
Actualmente soy la encargada de revisarla con el acompañamiento de un apicultor. Producimos pequeñas cantidades de miel y polen para consumo familiar, pero para mí lo más valioso ha sido el aprendizaje. Conocer a las abejas cambió mi percepción sobre ellas. Muchas veces sentimos miedo hacia los insectos simplemente porque no los conocemos; cuando aprendemos cómo viven y respetamos su espacio descubrimos seres extraordinariamente organizados e importantes para el entorno.
Ese contacto con la naturaleza también me permite alejarme por momentos del computador. Creo que para una persona creativa es importante observar otras cosas, trabajar con las manos y experimentar el mundo fuera de una pantalla.
Pinto con acrílico y acuarela, disfruto las manualidades, practico tenis como hobby y me encanta cocinar. Gran parte de ese gusto por la cocina viene de mi mamá, a quien desde pequeña veía experimentar con libros de recetas de diferentes partes del mundo. Después de haber tenido la oportunidad de viajar y conocer otras culturas, disfruto intentando recrear esos sabores en casa para mi familia, especialmente platos de la gastronomía asiática.
También hablo tres idiomas: español como lengua materna, inglés con certificación B2 de Oxford y francés con nivel B2 certificado durante mis estudios en Francia.
Otra faceta importante de mi vida es Aryko Nudos, un emprendimiento que tengo junto a mi abuela. Ella crea los amigurumis y yo me encargo de la parte de diseño, imagen y comercialización. Nuestro principio es sencillo: reivindicar el valor de regalar algo realizado a mano, con tiempo y dedicación, frente a un objeto producido industrialmente.
Hemos participado en diferentes ferias universitarias y de La Calera. Al comienzo fue un reto aprender a vender y relacionarme directamente con los clientes, pero poco a poco se convirtió en una experiencia cada vez más emocionante.
Mi mamá y mi abuela han sido, de hecho, dos de los mayores referentes de mi vida. Mi mamá me enseñó a mirar más allá, explorar nuevas culturas y mantener la curiosidad. Mi abuela me enseñó a no cohibirme, a creer en mí misma y a entender que equivocarse o caer no significa fracasar, porque siempre podemos levantarnos y aprender de la experiencia.
En el campo artístico también encuentro inspiración en el pintor surcoreano Lee K, por la manera en que experimenta con diferentes técnicas y materiales; en la ilustradora colombiana Catalina Estrada, por su uso del color y su forma de representar la flora y fauna colombiana en múltiples formatos; y en el fotógrafo chino Wing Shya, por su estética retro y la manera en que utiliza la iluminación y los espacios para construir sus fotografías.
Sin embargo, una de las cosas que más sentido ha dado a todo lo que he aprendido ha sido la posibilidad de compartirlo.
Por eso creé Creatirly, un proyecto enfocado en acercar a niñas a áreas STEAM.
La idea nació de algo que había observado desde pequeña en ClubHouse: normalmente asistían muchos más niños que niñas. Comencé a preguntarme por qué y entendí que muchas niñas simplemente no tenían suficientes oportunidades para acercarse a la tecnología y descubrir que también podían construir una carrera alrededor de ella.
Con Creatirly realicé aproximadamente diez talleres, cada uno con entre ocho y doce participantes. Uno de los más especiales tuvo lugar en la zona rural de Nemocón, donde enseñé a unas doce niñas a realizar fotomontajes en Photoshop y pequeñas animaciones utilizando Pivot.
Verlas interesadas en aprender fue muy gratificante. Algunas incluso expresaron que querían continuar explorando estas herramientas y que podían imaginarse estudiando algo relacionado en el futuro. Para mí, en ese momento, el objetivo del proyecto ya se había cumplido.
La experiencia también me permitió escribir un artículo sobre Creatirly para la revista Geek Junior.
He intentado llevar esa misma filosofía a otras oportunidades. Como voluntaria desarrollé la identidad visual de Hora del Antojo, un emprendimiento apoyado por Prime Digital Consulting. Poder utilizar mis conocimientos profesionales para ayudar a otra persona reforzó algo que considero fundamental: aquello que aprendemos adquiere otro valor cuando también podemos compartirlo.
Para mí, diseñar es comunicar. Por eso considero que los diseñadores tenemos responsabilidad sobre los mensajes que ponemos en el mundo.
No quiero que mi trabajo se limite a producir cosas visualmente atractivas. Quiero crear proyectos que tengan significado, que despierten curiosidad y que, cuando sea posible, inviten a reflexionar o actuar.
1. Tu trayectoria combina diseño, tecnología, agricultura, idiomas, educación y trabajo artesanal. ¿Cómo influye esa diversidad de experiencias en tu manera de crear?
Creo que todas esas experiencias me permiten observar un mismo problema desde perspectivas diferentes. A veces pasar demasiado tiempo frente al computador puede hacer que uno termine buscando inspiración siempre en los mismos lugares.
Para mí es muy importante salir de ese espacio. Estar en el cultivo, revisar las abejas, cocinar, pintar, viajar, aprender un idioma o conocer una cultura diferente cambia mi manera de observar.
Siento que el diseño está en todas partes. Podemos encontrar inspiración en la naturaleza, en una conversación, en una tradición, en un objeto cotidiano o incluso en algo que inicialmente parece no tener ninguna relación con nuestro trabajo.
Por eso no veo mis intereses como actividades separadas. De alguna manera todos terminan alimentando mi creatividad.
2. Creatirly nació al observar que había menos niñas participando en espacios tecnológicos. ¿Qué aprendiste al convertir esa inquietud en un proyecto educativo?
Aprendí que muchas veces el talento o el interés pueden existir, pero si una persona nunca tiene la oportunidad de acercarse a determinada área es muy difícil que pueda imaginarse formando parte de ella.
Cuando era niña tuve la fortuna de estar en ClubHouse y experimentar con diseño, fotografía, robótica, arte y muchas otras disciplinas. Con el tiempo entendí el valor que había tenido esa oportunidad en mi propia vida.
Por eso Creatirly buscaba ofrecerles a otras niñas ese primer acercamiento.
Uno de los momentos que más recuerdo fue escuchar a algunas participantes decir que querían seguir aprendiendo y que podían considerar estas áreas como una posible carrera. No necesitaba que todas terminaran dedicándose a tecnología o diseño. Lo importante era que supieran que esa posibilidad también existía para ellas.
3. Actualmente trabajas muy cerca de la naturaleza en GrowLab y con una colmena de abejas. ¿Cómo ha cambiado esa experiencia tu relación con la sostenibilidad?
Me ha permitido entender la sostenibilidad desde algo cotidiano y no solamente como un concepto.
Cuando ves de cerca cómo crece un alimento, cuánto tiempo necesita, cómo depende del agua, del suelo, de los insectos y de muchos otros elementos, empiezas a valorar de otra manera los recursos que utilizamos.
Con las abejas me ocurrió algo parecido. Al principio es fácil verlas simplemente como insectos que pueden picarnos. Cuando empiezas a conocer su comportamiento, su organización y su importancia para los ecosistemas, la percepción cambia completamente.
En GrowLab intentamos aplicar esa conciencia mediante cultivos orgánicos, compostaje, aprovechamiento del agua lluvia y energía solar. Para mí ha sido una forma de comprobar que muchas acciones pequeñas, cuando forman parte de una manera de trabajar, pueden generar cambios importantes.
4. KYWA combina diseño textil, sostenibilidad y realidad aumentada. ¿Qué quieres comunicar a través de esta marca?
Quiero demostrar que un patrón puede ser mucho más que un elemento decorativo.
Me interesa crear diseños que tengan detrás una historia, una problemática, una enseñanza o algún significado que las personas puedan descubrir.
En mi proyecto de grado trabajé alrededor de los residuos textiles producidos por la industria de la moda y utilicé realidad aumentada para extender el mensaje más allá de la superficie de la prenda. Esa experiencia me hizo pensar en todas las posibilidades que existen cuando combinamos diseño y tecnología.
A futuro quiero que esa interacción sea uno de los diferenciales de KYWA y, al mismo tiempo, que la sostenibilidad sea uno de sus pilares. Mi objetivo es buscar materiales y procesos que generen el menor impacto ambiental posible y llevar mis patrones no solamente a prendas, sino también a diferentes objetos de la vida cotidiana.
Me gustaría que algún día KYWA pudiera colaborar tanto con grandes marcas como con otros emprendimientos y demostrar que diseño, tecnología, significado y sostenibilidad pueden coexistir.
5. Después de vivir en Colombia y Francia, conocer diferentes culturas y trabajar en proyectos tan distintos, ¿cómo imaginas tu futuro como diseñadora?
Me lo imagino todavía lleno de aprendizaje.
Mi prioridad es continuar desarrollando KYWA, pero también quiero trabajar en una empresa relacionada con el diseño textil porque sé que todavía tengo muchísimo por aprender en esta área. Quiero adquirir experiencia, conocer otros procesos y trabajar junto a personas que puedan aportarme nuevas perspectivas.
Uno de mis objetivos es realizar una maestría en Canadá y, si se presenta la oportunidad, vivir allí durante una etapa de mi vida.
También quiero seguir viajando y realizando voluntariados en diferentes partes del mundo. Me interesa continuar con GrowLab y Aryko Nudos y, cuando llegue el momento adecuado, investigar nuevamente las necesidades existentes para plantear una nueva etapa de Creatirly.
Y hay algo que sueño desde que era muy pequeña: ser profesora.
En algún momento de mi vida quiero enseñar. He tenido la fortuna de encontrar personas, espacios y experiencias que me han permitido descubrir muchas cosas sobre mí misma y sobre el mundo. Me gustaría poder devolver una parte de eso compartiendo lo que aprenda con otras personas.
No sé exactamente dónde terminará llevándome cada proyecto, pero sí sé cómo quiero recorrer ese camino: seguir aprendiendo, explorando, creando y utilizando el diseño como una herramienta para comunicar y generar un impacto positivo.
¿Te gustó lo que leíste? Suscríbete a Libresta El Flautista por solo 5 dólares y sé parte de esta comunidad que lee, crea y transforma. Accede a Recompensas REALES, apoya Causas Socioambientales y ayúdanos a amplificar VOCES que importan.
¿Ya estás suscrit@? Comparte este contenido. Haz que las ideas viajen más lejos.
El Primer Capítulo de El Flautista: Voces que mueven el Mundo ya está aquí: un espacio para pensar, cuestionar y conectar con las IDEAS que están transformando la CULTURA.
Los contenidos de Libresta El Flautista—textos, imágenes e ilustraciones— son de autoría propia o de colaboradores, y están protegidos por derechos de autor. Gracias por cuidar este espacio donde la palabra todavía importa.