El Flautista

Cuando el ARTE se vuelve Guía

El Flautista nació para rescatar el arte como lenguaje colectivo, como herramienta de conciencia y como Conector de Tribus Urbanas, Culturas Vivas y Territorios Fragmentados.

Inspirado en la Historia y Reimaginado desde la realidad, hoy es Símbolo, Proceso y Celebración.

Conoce una Filosofía en MARCHA.

¿Qué es El Flautista?

Un Proyecto que Camina, Conecta y Transforma


El Flautista es un Programa de Educación Alternativa que combina Investigación, Creación y Movilización Artística.

Cada edición empieza identificando talentos en el territorio, sigue con procesos formativos y termina en una gran comparsa multicultural por las calles de la ciudad.

Aquí, el arte no entretiene: Educa, Conmueve y Construye Comunidad.

Una Ciudad más consciente empieza por una Calle con SENTIDO

Nació como respuesta a la desorientación urbana, a la falta de espacios y referentes culturales.

Busca recuperar la Palabra, el Cuerpo y la Música como Herramientas de Construcción Social.

Activa el Pensamiento Crítico, reduce vulnerabilidades y transforma hábitos desde el arte.

Conecta Juventudes, Artistas, Instituciones y Barrios a través de una celebración con contenido.

Tres Etapas y una misma INTENCIÓN 

Dedica unos minutos para conocer lo que hacemos y por qué creemos en la PALABRA como herramienta para

cambiar las cosas.

Investigación Previa: se identifican Líderes Culturales, nichos artísticos y oportunidades.

Creación Colectiva: se construyen propuestas desde la Filosofía y la Estética.

Comparsa Final: una GRAN Marcha Artística activa espacios públicos, invita, sacude y siembra.

Porque el pensamiento también se ensaya, se baila y se grita.

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Valentina Rojas Méndez - fotografía documental, gestión cultural y proyectos de memoria colectiva

Valentina Rojas Méndez

October 31, 2026

Valentina Rojas Méndez

Fotógrafa Documental y Gestora Cultural - Bogotá, Colombia

Mi trabajo gira alrededor de las historias que muchas veces pasan desapercibidas: las de las comunidades rurales, las mujeres, los trabajadores y las personas que mantienen vivas las tradiciones de sus territorios. Me considero una persona inquieta, observadora y profundamente interesada en las relaciones humanas.

Mi nombre es Valentina Rojas Méndez, tengo 32 años y nací en Manizales, Caldas. Soy fotógrafa documental y gestora cultural. Crecí en una familia donde la creatividad siempre estuvo presente, aunque no necesariamente relacionada con el arte. Mi mamá era profesora de primaria y mi papá trabajaba en el sector agrícola. De ellos aprendí dos cosas que hoy considero fundamentales: la curiosidad por conocer el mundo y el respeto por las historias de las personas.

Durante mi infancia pasaba mucho tiempo en el campo, visitando a mis abuelos. Me llamaba especialmente la atención escuchar cómo las personas mayores contaban sus historias, recordaban los lugares que habían cambiado y conservaban fotografías antiguas como pequeños tesoros familiares. Creo que ahí comenzó mi interés por la memoria y las imágenes, aunque entonces no sabía que terminaría dedicándome a la fotografía.

A los 18 años me trasladé a Bogotá para estudiar. Fue una etapa de muchos cambios: tuve que enfrentarme a una ciudad completamente diferente y aprender a construir mi propio camino. También fue el momento en el que entendí que quería hacer algo que tuviera sentido para mí, más allá de conseguir un empleo o desarrollar una carrera convencional.


¿Qué talentos tienes y cómo los compaginas?

Valentina Rojas Méndez - fotografía 1

Mi principal talento es la fotografía, especialmente la documental y el retrato. Me interesa fotografiar a las personas desde su cotidianidad, sin intentar construir personajes artificiales ni mostrar una realidad exagerada. También he desarrollado habilidades en otras disciplinas que, con el tiempo, descubrí que no compiten entre sí, sino que se complementan.

  • Fotografía documental y retrato: me permiten acercarme a las personas y contar sus historias desde lo cotidiano.
  • Escritura e investigación: me ayudan a comprender los contextos y construir narrativas.
  • Producción audiovisual: complementa mi trabajo con las imágenes y las historias.
  • Gestión cultural: me permite crear espacios donde otros artistas y comunidades puedan compartir sus experiencias.

Cuando comienzo un proyecto fotográfico, generalmente primero investigo, converso con las personas y trato de comprender el contexto. Después viene el proceso de fotografiar, seleccionar las imágenes y construir una narrativa que permita que el espectador entienda algo más que lo que aparece en una fotografía.

En mi vida personal intento mantener esa misma sensibilidad. Me gusta caminar, leer, viajar sin demasiada planificación y conocer personas. Creo que uno de los mayores riesgos de dedicarse al arte es terminar observando el mundo únicamente desde la profesión. Para mí es importante seguir siendo una persona que se sorprende con las cosas pequeñas.


¿Dónde formaste esos talentos?

Estudié Artes Visuales en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Durante la carrera tuve la oportunidad de acercarme a diferentes lenguajes artísticos, pero la fotografía fue la disciplina que más me permitió conectar con mis inquietudes personales.

Uno de los momentos más importantes de mi formación ocurrió durante un proyecto universitario en el que viajamos a una comunidad campesina de Cundinamarca. El objetivo inicial era documentar sus actividades económicas, pero terminé interesándome mucho más por las historias familiares, los recuerdos y la relación de las personas con su territorio. Allí comprendí que fotografiar no consiste únicamente en dominar la técnica o tener una buena cámara. También implica saber escuchar, generar confianza y reconocer que uno está entrando en la vida de otras personas.

Después de graduarme continué mi formación a través de diferentes experiencias:

  • Talleres de fotografía documental y narrativas visuales.
  • Formación en gestión de proyectos culturales.
  • Aprendizaje autodidacta sobre edición y archivo fotográfico.
  • Experiencia en producción de exposiciones.

Sin embargo, considero que mi mayor escuela han sido los viajes y las conversaciones con las personas que he conocido durante estos años. Son experiencias que han enriquecido mi manera de observar, escuchar y comprender las historias que quiero contar.


¿Qué reconocimientos has obtenido?

Más allá de los premios, hay un reconocimiento que valoro especialmente: cuando una persona fotografiada me escribe meses después para contarme que se sintió representada de una manera digna y respetuosa. Para mí, eso significa que el trabajo está cumpliendo su propósito.

A lo largo de mi trayectoria también he tenido la oportunidad de recibir algunos reconocimientos que han sido importantes para continuar desarrollando mi trabajo:

  • 2019: recibí una mención especial en una convocatoria nacional de fotografía emergente por una serie documental sobre mujeres campesinas y su relación con la tierra.
  • 2021: fui seleccionada para participar en una residencia artística independiente en Medellín, donde desarrollé parte de un proyecto sobre memoria familiar y transformación de los territorios.
  • 2023: recibí una beca de creación cultural de carácter regional para desarrollar mi proyecto Los lugares que permanecen, una investigación fotográfica sobre comunidades que han construido procesos de resistencia cultural a través de sus tradiciones.

También he participado en publicaciones colectivas y proyectos editoriales independientes. Cada una de estas experiencias me ha permitido continuar explorando los temas que me interesan y encontrar nuevas formas de desarrollar mi trabajo.

Los reconocimientos han sido importantes en mi trayectoria, pero sigo valorando especialmente la relación que se construye con las personas fotografiadas y la posibilidad de que se reconozcan en las imágenes de una manera respetuosa.


¿En qué escenarios importantes de tu campo has participado y cómo fue la experiencia?

Valentina Rojas Méndez - fotografía 2

Uno de los momentos más significativos de mi trayectoria fue presentar una exposición en Manizales, mi ciudad natal. Mi familia estuvo presente y algunas de las fotografías retrataban lugares que habían formado parte de mi infancia. Fue una experiencia emocional porque sentí que, de alguna manera, estaba devolviendo a mi ciudad una parte de todo lo que me había dado.

También he participado en diferentes exposiciones, encuentros de fotografía y espacios culturales en Colombia. Cada experiencia me ha permitido compartir mi trabajo y conocer otras maneras de comprender la imagen.

  • 2020, Bogotá: participé en una exposición colectiva de fotografía documental. Fue importante porque era la primera vez que veía mi trabajo expuesto junto al de otros fotógrafos cuyas propuestas admiraba.
  • 2022, Medellín: presenté una selección de mi proyecto Territorios de memoria en un encuentro independiente de fotografía. Allí pude conversar con artistas, investigadores y gestores culturales sobre las posibilidades de la imagen como herramienta de memoria colectiva.
  • 2023, Cali: participé en un encuentro de narrativas visuales donde compartí mi proceso de investigación y producción fotográfica. Me interesó especialmente escuchar las experiencias de artistas que trabajan con comunidades afrodescendientes e indígenas.

Cada escenario me ha enseñado algo diferente. Las conversaciones, los encuentros con otros artistas y la posibilidad de presentar mis fotografías ante distintos públicos han reafirmado mi interés por construir proyectos que puedan dialogar con públicos diversos.


¿Qué figuras representativas o referentes de tu campo has conocido y cómo fue esa experiencia?

Mis principales referentes han sido fotógrafos que han entendido la imagen como una herramienta para explorar la condición humana y los procesos sociales. Me interesan especialmente las trayectorias que demuestran que la fotografía puede acercarse a realidades complejas sin perder de vista a las personas.

Admiro profundamente el trabajo de Jesús Abad Colorado, especialmente su manera de documentar el conflicto armado colombiano sin perder de vista la dignidad de quienes aparecen en sus fotografías. También me ha influido mucho la obra de la fotógrafa brasileña Claudia Andujar, por su trabajo con comunidades indígenas y su compromiso con la defensa del territorio.

He tenido la oportunidad de participar en conversatorios y encuentros donde he podido escuchar a fotógrafos, curadores e investigadores que admiro. Una de las experiencias más enriquecedoras fue conversar con un fotógrafo documental colombiano durante un taller en Bogotá. Me dijo algo que todavía recuerdo: antes de preguntarme qué fotografía quería hacer, debía preguntarme por qué necesitaba hacerla. Esa reflexión cambió mi manera de abordar los proyectos.

Creo que conocer a personas con trayectorias importantes permite entender que detrás de cada obra hay años de investigación, dudas, errores y decisiones difíciles. También ayuda a comprender que el reconocimiento no debería ser el único objetivo de una carrera artística.


¿Cómo aportas a la construcción de paz o de un mundo más sostenible desde lo que haces?

Creo que la fotografía puede contribuir a la construcción de paz cuando permite que las personas cuenten sus propias historias y sean reconocidas más allá de los estereotipos. En Colombia existen comunidades que durante décadas han sido representadas únicamente desde la violencia, la pobreza o el abandono estatal.

Mi intención es desarrollar proyectos que también muestren sus conocimientos, sus formas de organización, sus tradiciones y sus capacidades para construir futuro. En algunos de mis trabajos he acompañado a mujeres rurales que lideran iniciativas de agricultura sostenible y procesos comunitarios. Documentar estas experiencias permite visibilizar formas de vida que muchas veces no tienen suficiente espacio en los medios de comunicación.

También procuro que mi trabajo mantenga una relación respetuosa con el medioambiente. Para ello intento incorporar prácticas responsables en mis procesos de producción:

  • Reducir los desplazamientos innecesarios.
  • Trabajar con proveedores locales.
  • Priorizar formatos de producción responsables.

Pero, sobre todo, considero que mi aporte está en escuchar. No creo que el arte tenga que ofrecer respuestas definitivas a todos los problemas sociales, pero sí puede abrir conversaciones, generar empatía y ayudarnos a reconocer realidades distintas a las nuestras.


Háblanos de tus proyectos actuales y futuros

Valentina Rojas Méndez - fotografía 3

Actualmente estoy trabajando en El mapa de las ausencias, una investigación fotográfica y audiovisual sobre las transformaciones de pequeños municipios colombianos a partir de la migración de sus habitantes. Estoy visitando diferentes territorios, conversando con familias y recopilando fotografías antiguas, cartas y archivos personales. Me interesa explorar cómo cambia la identidad de una comunidad cuando muchas de las personas que la construyeron deben marcharse en busca de nuevas oportunidades.

Mi intención es convertir este proyecto en una exposición itinerante y una publicación editorial que reúna fotografías contemporáneas, archivos familiares y testimonios escritos. También estoy desarrollando talleres de fotografía participativa para jóvenes de comunidades rurales. Quiero que puedan utilizar herramientas visuales para narrar sus propias experiencias y construir sus archivos de memoria.

Entre los proyectos que quiero desarrollar y las metas que tengo para el futuro están:

  • Consolidar El mapa de las ausencias como una exposición itinerante y una publicación editorial.
  • Continuar desarrollando talleres de fotografía participativa para jóvenes rurales.
  • Crear una plataforma independiente de fotografía documental que conecte artistas, investigadores y comunidades de diferentes regiones de América Latina.
  • Llevar estos proyectos a colegios, bibliotecas y comunidades que normalmente tienen poco acceso a este tipo de contenidos.

Mi sueño es que estos proyectos puedan trascender las exposiciones y los espacios especializados. No tengo una idea completamente definida de cómo será mi carrera dentro de diez años, pero sí tengo claro algo: quiero seguir contando historias, aprendiendo de otras personas y construyendo proyectos que tengan un impacto más allá de mi propia trayectoria.


Sigue a Valentina Rojas Méndez en:

  • Ig: @pruebafinal
  • Linkedin: vakentina-mendez-rojas

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