
DEIH: muralismo, ciencia ficción y la LIBERTAD de la calle
Entrada 3 - Volumen 6

DEIH
Soy DEIH, tengo otros nombres, pero este es mi tag y con el que me conoce todo el mundo. Soy artista. Mis talentos diría que son esa ilusión que tengo al hacer las cosas, que soy muy curioso y que soy una persona creativa, esta capacidad son los que me llevan a desarrollar todos los proyectos en los que acabo inmerso.
Aprendí a pintar muros pintando en la calle, más tarde estudié bellas artes en la Universidad de Valencia donde aprendí a dibujar y animar. Siempre se puede mejorar por lo que me estoy formando según los proyectos qué deseo realizar, y la verdad, nunca se deja de aprender. Me fascinan las personas, me gusta observar y pensar, también sentirme vivo. Me encanta el contenido sobre ciencia-ficción.

Tengo la suerte de trabajar en algo en lo que puedo mezclar las cosas que me interesan y transformarlas en piezas de distinto formato. Como proyectos que tengo en mente, son tantos que llenaría toda la revista enumerándolos.
Voy desarrollando ideas y estas van asentándose en el medio que mejor les va: una exposición, un mural, una publicación.
Sigo haciendo de todo, me gustaría dentro de poco sacar algunas pequeñas historias en cómic o piezas animadas. El cambio de formato siempre trae cosas nuevas y me encanta la narración secuencial.
Con respecto a los cuadros y proyectos expositivos, cada vez me gusta más la idea de desarrollar un concepto en varias imágenes. Voy fluyendo entre un montón de proyectos al mismo tiempo, así es como me muevo, ya veremos en qué lugar de la superficie aparezco después de la siguiente zambullida.
¿Por qué el muralismo y cuál es tu filosofía de pensamiento, la que te impulsa a ello?
Digamos que yo no elegí el muralismo como forma de expresión, me dedico a hacer murales porque la vida me llevó a ello de una manera muy orgánica, no hubo una decisión consciente. Yo comencé a pintar graffiti con mis amigos cuando tenía 14 años, hacia el año 1994.
Me gustaba mucho dibujar y escribir y estábamos muy flipados con el Hip Hop en general, sobre todo el graffiti y el Rap, también con el punk y el mundo del Skate.
El hecho de engancharme al grafiti, me llevó a terminar enfocando mis estudios al arte y realicé la carrera universitaria de Bellas Artes en Valencia y Venecia. También realizamos cientos de trabajos de decoración y eventos pintando murales para ellos con lo que de esta manera orgánica, todo me llevó a donde estoy ahora y visto con perspectiva, creo que es muy lógico que esté haciendo murales, pues es lo primero que hice y es algo que todavía me apasiona. Me gusta pintar y me encanta estar fuera de casa, la calle tiene algo imprevisible y divertido que completa la experiencia de pintar y las personas que pasan por allí, encuentran nuestras piezas, sin necesidad de ir conscientemente a un museo, forman parte del paisaje, de su recorrido y eso me gusta.
¿Existe correlación entre dos o más de tus obras murales?
Hay una historia oculta que conecta todas mis piezas. Trabajo con un grupo bastante reducido de personajes, que pasan por diversas situaciones, las cuales utilizo para expresar sentimientos o reflexiones sobre el mundo que me rodea, o para dibujar cosas que me apetece.
Me encanta imaginar historias y lo que termino evidenciando, para mí, funciona como mostrar un único fotograma de una película más amplia. Me gusta que la gente disfrute como yo, lo hago de imaginar historias.
Me gustaría que la persona que vea una obra mía, tuviese el empujón con esa imagen, para imaginarse toda una historia, y plantearse algunas preguntas que le hiciesen partícipe de la obra en sí misma: ¿Cómo ha llegado este personaje a esta situación? ¿De dónde viene? ¿A dónde va? ¿Qué va a pasar a continuación? O que le sugiera una emoción o reflexión al ver el mural.
Pero también me gusta, la ambigüedad de significados que deja la obra más abierta a cada observador, o incluso a distintos momentos del mismo espectador. Creo que cuando estamos frente a una expresión artística, de cualquier tipo, cada uno la recibimos de una manera, dependiendo de cómo somos y en qué momento nos encontramos, y pienso que hay tantos murales como personas, pues nuestras percepciones son únicas.
¿Cuál es el principal rol que interpretan los muralistas y grafiteros en las ciudades?
Nosotros comenzamos a pintar graffiti por diversión y autoafirmación, como un ejercicio de libertad, no necesitas nada más que tener ganas, para salir y pintar y decir, eh, aquí estoy yo. No necesitas el permiso de un galerista que valore lo que haces para mostrarlo, tú mismo lo puedes enseñar. Y me gusta mucho el hecho de que los viandantes se encuentren esas piezas por la calle de camino a casa, al volver del trabajo, o hacia el mercado y quizás, arrancarles una reflexión o una sonrisa.
Puede ser que haya gente que no le guste y lo comprendo, basta con no mirar las piezas, por otro lado, estamos plagados de anuncios publicitarios por todas partes y nadie se queja, nosotros en la calle no vendemos nada, simplemente pintamos, salimos a divertirnos. Creo que no hay un rol definido para los artistas callejeros y escritores de graffiti, supongo que cada uno de nosotros tiene sus propias motivaciones.
¿Por qué el arte callejero suele alejarse tanto de las políticas públicas si hace política todo el tiempo con sus comunidades?
Todo es política, hasta comprar el pan. La rapidez necesaria para hacer las piezas, el estilo de las piezas y el nivel de acabado depende mucho de la política del lugar, donde estés pintando, no es lo mismo pintar en un lugar donde disparan a los escritores, que en un lugar en el que haya cierta permisividad.
No veo nada malo en colaborar con las instituciones, si eso no transforma el discurso que llevas desarrollando, aunque para mí, es importante mantener la libertad con la que empezamos a pintar en la calle, sin tener que rendir cuentas a nadie, ni dar explicaciones sobre lo que hacemos, pintando por mi cuenta o asociado a un proyecto institucional.
Tu línea temática mural es todo lo urbano y futurista centrado en el estilo cómico. ¿Lo haces porque es un reflejo de tu arte visual o consideras que el cómic transmite reflexiones y juicios de valor?
A mí me encantan los cómics en general, cuando era pequeño quería ser actor, director de cine, escritor o dibujante. Me gusta contar historias o por lo menos imaginarlas.
La ciencia ficción me permite disfrutar un montón dibujando cosas que me apetece dibujar, no hay que ser fiel a las propias reglas físicas del mundo en el que vivimos, y puedes inventar todo con absoluta libertad. De una manera figurativa con lo que es un medio, muy muy potente para expresar las cosas de muchas maneras.
Puedes por ejemplo expresar la idea de ligereza quitando gravedad a los elementos, creo que abre un montón de posibilidades de expresión más libre que otros géneros, pues en un mundo que no existe, puedes destruir y suceder cualquier cosa, esto me gusta mucho.
Es una historia realista, no podría haber un tío azul en un agujero en el estómago respirando en un planeta sin oxígeno y seguir vivo, en mis dibujos sí puede existir y por ejemplo ese agujero puede simbolizar cosas tan reales como esa falta que todos sentimos en algún momento.

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