Tatuar para NO morir en vano: Arte, Piel y Memoria Viva
Fidel Cristobal
Soy tatuador y un enorme fanático del dibujo, de viajar y descubrir; alguien fascinado con aprender y crecer más día tras día. También soy un apasionado con todo lo relacionado a inversiones y mercados.
Soy oriundo de Celaya, Guanajuato – México.
Más que talentos, creo en el gusto y la pasión hacia ciertas áreas. Desde muy niño siempre me gustó dibujar, ya que era algo que realizaba y me entretenía fácilmente.
Me gusta mucho el dibujo realista, pero también crear corrientes, personajes y realidades no existentes, y últimamente me he ido sobre temas prehispánicos, pues me he sentido muy atraído hacia las culturas latinoamericanas.
En tatuaje, empero, trabajo realismo.
Antes de dedicarme al tatuaje, trabajé 7 años en la joyería, un arte que conservo adentro siempre, y ahora lo estoy retomando nuevamente.
Podría decir que mi talento es ser incansable, y que siempre doy mi 100% en lo que hago.
Estudié hasta la preparatoria, pero mi día a día era dibujar en los tiempos libres, y al mismo tiempo trabajar en la joyería junto con mi hermano.
Me agradaba demasiado aprender artes plásticas y psicología, pero al final decidí apostarlo todo por tatuar.
Todo lo que hago actualmente ha sido un aprendizaje empírico con mucha disciplina y grandes resultados.
Poco a poco todo se fue dando.
El dibujo me ayudó completamente en el tatuaje, pues es su base principal.
Es como llevar toda la vida dibujando solamente a lápiz y cambiar a óleos; técnicamente es otro mundo, pero teóricamente todo aplica igual: teoría de color, contrastes…
Solo que aquí trabajamos con la piel, y es un lienzo vivo que cambia de persona a persona.
Otra manera en que el dibujo me ayuda es en la creación de ideas en la joyería.

Antes se consideraba que los tatuadores y los tatuados eran personas negativas, oscuras y raras, pero ahora el tatuaje es considerado un Arte, incluso.
¿Qué opinas de ello?
Veo maravillado que, conforme pasan los años, las personas ven que el tatuaje no era algo malo. Al contrario, con él se podían expresar creencias, sentimientos, metas o sueños.
Poco a poco artistas, deportistas y hasta actores empezaron a tatuar, y fueron quitando ese estigma hacia las personas tatuadas.
Otro papel importante lo jugaron sus creadores: los tatuadores, quienes en otra generación demostraron cuánto se puede crear, hacer, contar a través de este arte, y fueron parte fundamental para todos nosotros, los nuevos o no tan nuevos “Artistas de la piel”.
Actualmente, las connotaciones negativas del tatuaje están más arraigadas en el extremismo que en la realidad.
¿A qué le temes?
Le temo al olvido, a no trascender, y a dejar que se me pase la vida sin lograr dejar huella, eso es algo que me aterra.
No le temo a la muerte, sino al morir en vano.
Veo la muerte como un descanso, no penas, no tristezas, un confort.