Ilustración como PUENTE entre lo Efímero y lo Esencial
Paco Camallonga Andrés
Soy Paco Camallonga Andrés, ilustrador, moderador digital, y de formación académica arquitecto de la Universidad Politécnica de Valencia, aunque mi pasión toda la vida ha sido dibujar. En paralelo, siempre me he venido formando, nunca he dejado de ilustrar, de crear comics y personajes; sin embargo, tuve miedo al arte y decidí que la arquitectura podría tener un futuro más estable, miedo que la crisis económica del 2008 me arrebató. Intenté ejercer exclusivamente la arquitectura por dos a tres años, pero como no salía mayor cosa, empecé a plantearme el dedicarme a mi pasión: ilustrar, así que poco a poco fui metiendo mi cabeza en las Fallas de Valencia.
Para quienes no las conozcáis, son un arte efímero, unas esculturas que se plantan en la calle una semana en el mes de marzo, y cuando pasa dicha semana, las quemamos. Somos un poco animales (ríe). Antiguamente, eran en cartón y madera, y hoy en día de poliestireno expandido con estructura en madera. Yo lo que hago dentro de este mundo es el diseño y modelamiento digital de estos monumentos, para posteriormente pasarlo a las personas que ejecutan estas obras, que aquí les llamamos los “artistas falleros”, que no son otra cosa que sus escultores.
También he trabajado en el mundo de la animación, los videojuegos y los juegos infantiles, actualmente estoy terminando una novela ambientada en la Valencia del siglo XX, desde la guerra civil hasta los años 80, una novela que –si todo sale bien– se presentará a inicios del 2021.

– ¿Cómo pueden los artistas visuales aportar a la generación de conciencia social y ambiental?
Como todas las artes o vías de expresión, los ilustradores tenemos el talento de potencializar visualmente los mensajes, así que considero muy fácil llegar a la consciencia de las personas de golpe con un dibujo; no es por menospreciar otros artes ni mucho menos, pero, por ejemplo, con la literatura debes adentrarte en el texto, con la ilustración puedes captar inmediatamente la atención de la gente y transmitir el mensaje deseado. Entonces creo que es una herramienta muy potente, no solo para concienciar acerca de problemas sociales y de ecología, sino para expresar situaciones propias del Ser.
– ¿Qué aportes puede sumar un artista visual en épocas de Navidad (además sumada a la crisis por la pandemia)?
Como ya dije antes, somos un vehículo visual muy importante para transmitir crítica y protesta, así como risas y felicidad. Y más que nunca en unas navidades como éstas, muy distintas a lo que veníamos acostumbrados. Sobre todo, que estamos tan inmersos en la realidad digital y las redes sociales. Así que lo mejor es transmitir buen rollo, ensueño y humor a través de ilustraciones, expandiendo good vibes a todos.
– ¿Por qué retratas animales? ¿Qué te transmiten, y qué esperas transmitir?
La verdad es que me gusta mucho representar animales en mis ilustraciones ya que uno de mis principales referentes es Akira Toriyama, y él lo hace a la perfección. Cómo le da ese espíritu humano a animales que expresan emociones y situaciones que una figura humana no consigue porque al final te dejas ajustar a unas proporciones para que no quede algo grotesco y, sin embargo, los animales te dan la facilidad de desproporcionarlos, expresar más facciones y que luzcan naturales.
Uno de mis comics favoritos es Blacksad, de Juanjo Guarnido, y ahí, pese a ser animales humanizados que de primeras puede lucir algo infantil, se trata de una novela negra policiaca brutal.